jueves, 29 de marzo de 2012

La primavera viene cada año a Wisteria Lane... pero no todos se acuerdan de pararse a oler las flores.
Algunos están muy ocupados preocupándose por el futuro... o por errores que cometieron en el pasado.
Otros están preocupados por no ser atrapados. O pensando la forma de capturar a otras personas.
Aún así, siempre habrán unos pocos... que se acuerden de tomarse un momento... y apreciar lo que la primavera les ha dado.
Así como siempre estarán aquellos que... prefieren quedarse sentados en la oscuridad... obsesionándose con todo lo que han perdido.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Y mira que las reglas son sencillas, intenta no saltarlas pero las esquiva andando de puntillas. Sumergido en su pesadilla, habla mierda del mundo que le da golpes en las costillas....

sábado, 17 de marzo de 2012

lunes, 13 de febrero de 2012

Somos frágiles, sometemos nuestros cuerpos a sobredosis de emoción y distancias largas que nos matan lento.
No tenemos tiempo, no tenemos tiempo.
“Te garantizo que habrá épocas difíciles y te garantizo 
que en algún momento uno de los dos o los dos, querremos
 dejarlo todo, pero también te garantizo que si no te 
pido que seas mío, me arrepentiré durante el resto de mi 
vida porque sé en lo más profundo de mi ser que estás 
hecho para mí”.


jueves, 2 de febrero de 2012

¿Todavía tienes frío?

Y tu piel es blanca como esta mañana de enero demasiado hermosa como para ir a trabajar. Sin pestañear hablamos con el jefe un cuento chino y, como niños, nos volvemos a acostar. Se supone que debía ser fácil ¿Tienes frío? Pero a veces lo hago un poco difícil. Perdón. Suerte que tú ríes y no te enfadas porque eres más lista y menos egoísta que yo ¿Todavía tienes frío? Bueno, cierra los ojos un minuto que te llevo a un lugar.

Imagina una calita, yo te sirvo una clara. Es verano y luce el sol, es la costa catalana. Estamos tranquilos, como anestesiados. Después del gazpacho nos quedamos dormidos mirando el Tour de Francia en la típica etapa donde Lance gana imponiéndose al sprint con un segundo de ventaja en el último suspiro colgándose a sus hombros el maillot amarillo. De nuevo al chiringuito, un bañito, un helado de pistacho y un partido al futbolín. Lanzamos unos frisbis, jugamos a las cartas y acabamos cenando sardinas y ensalada. Bebemos, dorados. Hablamos, callados. La luna, la sal, tus labios mojados. Me entra la sed y pido una copa y España se queda en cuartos en la Eurocopa.

Pero nos da igual, hoy ganaremos el Mundial. Subimos a casa, hacemos el amor y sudamos tanto que nos deshidratamos. El tiempo se para, el aire no corre. Mosquitos volando y grillos cantando y tú a mi lado muriendo de sueño. Cansada, contenta, me pides un cuento y yo te lo cuento, más bien me lo invento. Te explico que un niño cruzó el universo montado en un burro con alas de plata buscando una estrella llamada Renata que bailaba salsa con un asteroide llamado Julián Rodríguez de Malta. Malvado, engreído, traidor y forajido. Conocido bandido en la vía láctea por vender estrellas independientes a multinacionales semiespaciales. Y te duermes…

Vivan las noches. El sol, la sal en tus labios. 

Al principio, como siempre, dormimos abrazados y cuando ya suspiras me retiro a mi espacio. Me gusta dormir solo a tu lado de la cama, de esta cama ahora repleta de mantas en esta mañana fría, fría, fría, congelada, congelada.


jueves, 26 de enero de 2012

Quédate a dormir y dime que es verdad
que te vas a quedar, que no te marcharás.
Tus ojos me hacen tan grande, sentirme importante.
No soy lo que era, soy solo, lo que tú me haces ser.






lunes, 23 de enero de 2012

sábado, 21 de enero de 2012

20

Huele a ese jersey enorme
que te queda unas cuatro tallas grande.
Y no sé bien por qué, cada vez que te lo pones
TODO CAMBIA ALREDEDOR

viernes, 20 de enero de 2012

Yo mataré monstruos por ti.




Afuera llovía muchísimo, Martina tenía miedo, había llegado la noche...
Cuando salía la luna, Martina sabía que la mandarían a la cama.
Luego sus padres se irían a su habitación y se dormirían, incluso la televisión se callaría y empezaría a roncar.
Nadie, menos ella, escuchaba al monstruo.
Martina estaba convencida de que por debajo de su habitación había una civilización de monstruos.
Vivían cabeza abajo, como en este dibujo.
Todo el mundo pensaba Martina, tenía un reflejo al revés.
También todas las cosas del mundo tenían su reflejo ¡monstruoso!. A veces Martina tenía pesadillas en las que todos los monstruos saltaban a la vez, entonces hundían nuestro suelo y nos daban un susto muy grande ¡enorme!
Aquella noche Martina no podía dormir. Temía que si dejaba caer el brazo de la cama, el monstruo haría un agujero, la agarraría con fuerza y quizás se la llevaría a su mundo, donde tendría que aprender a vivir cabeza abajo. Y quizás Martina tendría que luchar al lado de los monstruos contra las personas, saltando sin parar junto a ellos.
Tenía tanto miedo que se quedó muy quieta en la cama. Intentó que ninguna parte de su cuerpo, sobre todo sus pies o sus brazos, quedaran fuera de la sábana y llamó a su padre -¿Cómo serán los monstruos de grandes? 
Yo, en comparación a una hormiga, soy una gigante, pero ¿y si el monstruo fuera tan grande como tú? ¿Qué podría hacer yo? 
-Llamarme- le dijo su padre - Escúchame YO MATARÉ MONSTRUOS POR TI.
-¿Cómo?
-Dándote una idea para que no tengas miedo, Martina. El tamaño de los monstruos dependerá del miedo que les tengas. Si te sientes valiente verás el monstruo pequeño y cobarde. Y aquella noche, sin que se diera cuenta, Martina dio un largo bostezo y le llegó el sueño... zzzzzzzz
Entonces Martina soñó con una niña monstrua. Estaba recubierta de pelo rosa, y era bastante rechonchona. La niña monstrua se llamaba Anitram.
Afuera, en el mundo de los monstruos también llovía, y lo hacía a cántaros.
Anitram tenía miedo, había llegado la noche. Cuando salía la luna, Anitram sabía que la mandarían a la cama. Luego sus padres monstruos se irían a su habitación y dormirían con aquellos ronquidos de monstruo incluso la televisión monstruosa de pelo rosado se callaría y empezaría a roncar.
Nadie, menos ella, escuchaba a la humana.
Anitram estaba convencida de que en la otra cara del suelo había una civilización de humanos. Caminaban cabeza abajo.
Todo lo que ella conocía tenía su reflejo al revés. Las calles rosas del mundo monstruoso, las casas peludas y los árboles azules... Había tantos humanos como monstruos, así que, en caso de pelea, la batalla sería muy igualada. aunque los monstruos tuvieran las pistolas de fresa y los lápices gigantes para defenderse.
Anitram también tenía un reflejo al revés. Por debajo de su cama imaginaba a una niña humana. Tenía su misma edad. Seguramente aquella niña había nacido el mismo día y año que Anitram. 
La había escuchado saltar encima de su cama. Esa humana era muy ruidosa. ¿Y si todos los humanos decidieran saltar a la vez?, se preguntaba Anitram. ¡Quizás hundirían el suelo! Desde luego, si eso sucediera, les darían un susto muy grande, ¡enorme!.
Aquella noche Anitram no puedo dormir. Estaba convencida de que la niña haría un agujero, la agarraría con fuerza y se la llevaría al mundo de los humanos. Allí tendría que aprender a vivir cabeza abajo quizás Anitram tendría que luchar al lado de los humanos contra los monstruos.
Anitram tuvo tanto miedo que se quedó muy quieta en su cama peluda, intentando que ninguna parte de su cuerpo, sobre todo sus pies o sus brazos rosados, quedara colgando fuera de la sábana.
Como no podía dormir, Anitram llamó a su padre monstruoso y le explicó por primera vez sus miedos.
-Escucho a esa niña ruidosa pero no sé cómo es.
¿Y si fuera increíblemente grande, como tú?
¿Qué podría hacer?
-Llamarme- Le contestó su padre- Escucha YO MATARÉ MIEDOS POR TI. ¿Sabes? El miedo es elástico, como un chicle. Se hace pequeño, hasta desaparecer, cuando tú te creces.
Y en aquel momento Anitram notó que había crecido por dentro. Y, sin querer darse cuenta, se durmió y su brazo salió de la sábana y quedó colgado del aire.
Lo mismo le pasó a Martina, Y a la misma hora de la noche su brazo salió de la sábana y cayó hacia el suelo.
Entonces se hizo un enorme agujero. Nadie sabe cómo ocurrió, son ese tipo de cosas mágicas que suceden por la noche, cuando soñamos. Y por aquel agujero, la punta de los dedos de Martina pudo asomarse al otro mundo, el que tanto temía, ni más ni menos que el mundo de los monstruos.
A la pequeña monstrua le sucedió lo mismo.
Ambas manos se tocaron. Anitram notó aquel tacto de piel humana, y Martina notó que su mano se llenaba de un agradable pelaje.
Y las dos se dieron cuenta de que habían tenido miedo la una de la otra porque aún no se conocían. Y a partir de entonces, las dos dejaban caer su brazo, cada noche, cada noche...

BUENAS NOCHES

20

Cada día me alegro más de haberte conocido de este modo. 

martes, 17 de enero de 2012